jueves, 3 de diciembre de 2009

A nuestra escala

El presidente del Congreso de los Diputados, José Bono, el pasado 30 de noviembre en Zaragoza.










EDITORIAL
(Artículo editorial publicado en el último número de la revista MEZQUÍN de la Asociación Empresaral del Mezquín-Bajo Aragón)

A nuestra escala

El presidente del Congreso de los Diputados, José Bono, es de esos políticos que con frecuencia hace afirmaciones públicas que o crean polémica o no dejan indiferente a nadie. El lunes 30 de noviembre estuvo en el acto de entrega de premios y medallas de la Fundación ‘Basilio Paraíso’ a empresas centenarias de Aragón.

Ante el público que abarrotaba el salón de actos de la Cámara de Comercio de Zaragoza, antigua Feria de Muestras, Bono aseguró que para que en un país se pueda crear riqueza de verdad no son imprescindibles ni “las instituciones ni las personas que estamos en la cosa pública”. A su juicio, los únicos imprescindibles para hacer crecer en desarrollo a una comunidad social son los empresarios, “esas personas que se levantan cada día con la idea obsesiva de crear oportunidades”. Palabras chocantes, sin duda, en boca de un político.

Hubo época en que todo empresario era persona mal vista porque se la tenía como ambiciosa de ganancias privadas sin mesura, a costa del trabajador explotado. Hoy quizá se ha invertido de tal forma este enjuiciamiento que parece como si todo empresario sólo buscara, per se, el beneficio y el desarrollo sostenible de la sociedad en la que se mueve. Puede que no sea para tanto pero sí que es cierto, como dijo Bono el lunes en Zaragoza, que el empresario, grande o menor, es el motor del progreso, creador de riqueza porque es, como su denominación indica, emprendedor.

Y si los promotores de industrias y empresas son imprescindibles para lograr, a escala nacional el desarrollo de todo un país, a otra escala, más modesta, sin duda, como es la zonal o comarcal, ocurre otro tanto. Los socios de nuestra Asociación Empresarial del Mezquín-Bajo Aragón, nuestros empresarios, los de aquí, de casa, son los auténticos artífices de ese pequeño estado de bienestar rural, quizá todavía insuficiente, que hoy se palpa en nuestros pueblos.

Por eso el premio Vendor de Proyección Internacional, que hace unos días recibió la empresa Frutos Secos Alcañiz, recientemente fusionada en un nuevo consorcio con la agrupación de cooperativas del campo zaragozanas Arento, nos llena de alegría y es un ejemplo más de los muchos emprendedores que surgen en esta tierra. Sus responsables hablan en este número de la revista MEZQUIN de sus proyectos, sus afanes y también de sus preocupaciones.

Por fin, una de nuestras empresas del Mezquín, de esas que mostramos tal y como son “por dentro” en cada número de nuestra revista, la Panadería Lop de Castelserás, fue distinguida en el acto que presidió el presidente del Congreso, con el premio y la medalla ‘Basilio Paraíso’ otorgado a las empresas que en Aragón han rebasado la cota de los cien años de existencia. Para ella, una felicitación muy especial de toda la familia de la Asociación Empresarial. Nuestro presidente, Ricardo Lop, forma parte del clan familiar en el que esta panadería de Castelserás se ha convertido en una empresa floreciente.

Com sempre, a la Llibreria Serret de Valderoures

Iniciativa Cultural de la Franja no assitirà a la Fira de Montsó


Iniciativa Cultural de la Franja no assistirà a la Fira de Montsó
Posted on 2 Desembre, 2009 by graciaz
A continuació podeu llegir el manifest de la Iniciativa Cultural de la Franja amb les raons de la no assistència a la Fira del Llibre Aragonès de Montsó.

“INICIATIVA CULTURAL DE LA FRANJA (ICF) NO ASSISTIRÀ A LA FIRA DEL LLIBRE ARAGONÈS DE MONTSÓ PER LA PRESSÈNCIA DE GRUPS QUE NEGUEN L’AGONÈS I EL CATALÀ.

Iniciativa Cultural de la Franja, entitat integrada per l’Associació Cultural del Matarranya, l’Institut d’Estudis del Baix Cinca, el Centre d’Estudis Ribagorçans i els Consells Locals de la Franja s’ha mostrat interessada en fer arribar la llengua i literatura catalana pròpia de la Franja a la societat aragonesa mitjançant la seua presencia en anteriors edicions a la Fira del Llibre Aragonès, que anualment es celebra a Montsó. Anteriorment havia anunciat que no hi participaria més si es continuava oferint estand i institucionalització a entitats que neguen la presència del català a la Franja, contra la posició de les Universitats, la ciència i la legislació aragonesa.

Amb tot, l’edició de 2009 comptarà amb la participació d’aquests grupuscles que polititzen la llengua i què han estat qüestionats per haver-se manifestat, alguns dels seus membres, juntament amb grups polítics radicals, com Democracia Nacional i el Grup d’Acció Valencianista i haver intentat combatre, mitjançant querelles criminals, als que defensen la posició científica sobre les llengües d’Aragó. Així mateix i ara per ara aquests grupuscles formen part d’alguna plataforma contra les llengües pròpies d’Aragó, juntament amb membres de partits polítics —amb els quals es confonen— amb representació parlamentària.

Iniciativa Cultural de la Franja lamenta la institucionalització d’aquests grups, i manifesta que no participarà en fòrums i demostracions públiques que els legitimin. Iniciativa Cultural de la Franja aposta per la cooficialització, la normalització i la dignificació de la llengua catalana i aragonesa en aquells territoris on es parla, aposta pel rigor científic de les recerques, jornades i publicacions amb consonància amb el món universitari i acadèmic, i espera que es rectifiquin aquestes actuacions, apostant en properes convocatòries per la Cultura en majúscules i no per la Política o la cultura polititzada. Amb molt de gust, Iniciativa Cultural de la Franja i les associacions que la conformen, assistirien a la Fira del Llibre Aragonès de Monsó en els anys vinents.

A 1 de desembre del 2009.”

Versió en castellà: pdf

Un cartell ben curiós




Un cartell ben curiós

Posted on 3 Desembre, 2009 by graciaz
(Lo Finestró del Gracia, de José Miguel Gracia)


Al cartell de la “Feria del Libro Aragonés de Monzón” hi figuren una sèrie de personatges aragonesos que han destacat en els camps de la ciència, de les arts, de la literatura i, curiosament, en altres aspectes força diferents, al menys, dos d’ells. El lector pot fer-se la seua pròpia composició, i si més no, treure’n conclusions.

Allí hi són: Ramón J. Sender, novel·lista, assagista, autor teatral, etc; Luis Buñuel , el gran cineasta i calandino universal; Santiago Ramón y Cajal, Premio Novel de Fisiologia i Medicina; Joaquin Costa, el gran intel·lectual regeneracionista que digué, “Despensa, escuela y siete llaves al sepulcro del Cid”; don Francisco de Goya y Lucientes, què puc dir d’ell que no es conegui…; José Antonio Labordeta, cantautor, intel·lectual, parlamentari, entranyable! Tantmateix i en el centre del grup, repenjada sobre un canó, Agustina Raimunda María Zaragoza Domènech (Agustina de Aragón), nascuda a Barcelona; i a la dreta, més encara, a la ultradreta, hi és José María Julián Mariano Escrivà de Balaguer (Sant Josemaría Escrivá), satisfet per haver fet el camí cap a l’obra de Déu i perquè recentment té una carrer a Saragossa. Interessant, oi? Hi veieu alguna incongruència dins del conjunt?

Dins de la fira, sí hi haurà una veritable i comprovable incongruència: els acientífics que neguen el català, que no acaten la llei i la Constitució, al menys en tot allò que fa referència a les llengües pròpies d’Aragó, hi seran venent fum contaminant.

En honor a la veritat s’ha de dir que el cartell és trilingüe: un bon exemple a seguir.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

La tapadera de la vergüenza

Ramón Mur

Durante años hemos tenido que escuchar cabizbajos y resignados, cada vez que reclamábamos una ley de lenguas para Aragón,que no se trataba de cuestión urgente por más que estuviera prevista en el mismísimo Estatuto de Autonomía. "¡Total, los aragoneses afectados por el trilingüismo no pasan de 80.000!", se nos repetía a todas horas. Y había que callar, callar y aguantar.

Pero, ahora, he aquí que cuestión tan banal se ha convertido en la polémica más agria de la política aragonesa de los últimos meses. La ley se encuentra en proceso de tramitación en las Cortes de Aragón y los grupos políticos no acaban de alcanzar un acuerdo. Los socios del Gobierno de coalición PSOE-PAR se dan la espalda en este asunto porque los socialistas dicen, igual que la mayoría de los ciudadanos, que el idioma que se habla, de norte a sur, además del castellano, en la zona oriental de Aragón, es el catalán y el PAR dice que no, que ha consultado en los propios pueblos bilingües y que rechazan el apelativo catalán. Que hablan nadie sabe qué, una mezcla, un balbuceo, un idioma incompleto o entremezclado, que eso y no otra cosa es lo que significa la palabra chapurriau.

Basta recurrir a la encuesta de Heraldo de Aragón, periódico que puede ser heraldo de todo menos de la pluralidad lingüistica. Pues la consulta en que se pregunta "si se debe denominar catalán al idioma que se habla en el Aragón" oriental no deja lugar a dudas.

Lo peor de todo es que, según acabo de leer, es posible que no haya acuerdo, que el PSOE se quede solo y que no se pueda aprobar, tampoco esta vez, una ley de lenguas para Aragón. Pienso que, al final, se aprobará dentro de esta legislatura pero no antes de Navidad, como quieren los socialistas y, puesto que enero es mes vacacional en el Parlamento, la proposición socialista no quedará transformada en ley hasta febrero, como muy pronto. De esta forma, su aprobación definitiva se retardará todo lo que algunos pretenden.

¿Saben que está pasando? Que esta polémica lingüística se desea prolongar lo más posible en el tiempo. Porque se está utilizando como perfecta tapadera de otras miserias de la política aragonesa. ¿Ven ustedes en los periódicos de estos días algo más que un breve sobre la corrupción, sobre el caso Molinos de La Muela, que fue centro informativo en los primeros meses del año, asunto del que se dijo que amenazaba a la estabilidad del Gobierno de coalición PSOE-PAR? Nada de nada, aquí no ha pasado nada. Ahora lo que interesa es romperse los dientes por la ley de lenguas, aquel asunto del que antes se dijo que sólo interesaba a unos pocos aragoneses.

Con las lenguas de Aragón se está jugando de manera indecente. Y estas cosas se pagan, a la larga, pero se pagan. Los idiomas son un patrimonio cultural que debemos cuidar con esmero. Utilizarlos como se están utilizando ahora para tapar otros problemas es miserable, zafio y rastrero. Para esto está sierviendo nuestra reclamada ley de lenguas: para utilizarla como tapadera de otras vergüenzas. Es la tapadera de la vergüenza. Y ya está bien.

martes, 1 de diciembre de 2009

Taller de participación ciudadana en Alcorisa

TALLER DE PARTICIPACIÓN CIUDADANA DIRIGIDA A CONSEJEROS COMARCALES, ALCALDES, CONCEJALES Y CIUDADANÍA EN GENERAL.



(SE RUEGA CONFIRMEN ASISTENCIA)



Le informamos que el próximo día 3 de Diciembre, Jueves, a partir de las 18.30 horas tendrá lugar en el Centro Cultural Valero Lecha de la localidad de Alcorisa un taller de Participación Ciudadana que constará del siguiente programa:





1. Charla introducción. Qué es y para qué sirve la participación ciudadana. Fundamentos legales.



2. Talleres para responsables políticos, técnicos y ciudadanía para tratar las ventajas e inconvenientes.



3. Conclusión final.





El taller está dirigido a gestores públicos de la comarca y personas interesadas en la Participación Ciudadana como instrumento para mejorar la calidad democrática de nuestras instituciones públicas.





El acceso es libre. Para recibir los materiales es necesario inscribirse enviando un correo electrónico a:



adlvictor@bajoaragon.es

Desde 1886, en el horno de pan cocer

El matrimonio Lop, felicitado por el presidente de la Diputación Provincial de Teruel, Antonio Arrufat.




. Antonio Lop y Rosa Moliner, con sus seis hijos en Zaragoza, tras recibir el premio y la medalla 'Basilio Paraíso'.











Empresas del Mezquín por dentro

Medalla ‘Basilio Paraíso’ a la panadería Antonio Lop de Castelserás, entre las empresas centenarias de Aragón

Desde 1886, en el horno de pan cocer

Ramón Mur

(Reportaje realizado para la revista MEZQUIN de la Asociación Empresarial del Mezquín-Bajo Aragón)

Año de peste mortal fue el de 1886. Las gentes morían a diario y los cadáveres eran sacados de las casas envueltos en sudarios blancos. Castelserás y todo el Bajo Aragón estaban de luto. La epidemia se cobró la vida del farmacéutico del pueblo. Cuentan las crónicas que el boticario Francisco Loscos Bernal, botánico de fama internacional, puso tan gran empeño en evitar muertes de castelseranos que hizo peligrar su vida propia hasta que la perdió. Había nacido en Samper de Calanda, en 1823. Se fue de este mundo cuando más apreciada era por los botánicos europeos su labor como herborizador en los pueblos del Mezquín, como investigador de la flora de Aragón.
Mientras esto sucedía en aquel año de 1886, alguien levantaba la cabeza en Castelserás por encima de la tragedia y del dolor y pensaba que “la vida sigue”. Ese fue Manuel Magallón Argilés que se hizo con la mitad de un horno del pueblo, semilla de una empresa de panadería premiada en Zaragoza, el pasado 30 de noviembre, junto a otras 30 industrias centenarias de Aragón.
Antonio José Lop Moliner recibió la medalla y el premio ‘Basilio Paraíso” concedido por la Fundación del mismo nombre, dependiente de la Cámara de Comercio de Zaragoza, a 31 de las 75 empresas aragonesas con más de cien años. Con Antonio acudieron a recoger el trofeo su mujer, Rosa, y sus seis hijos Ricardo, Alberto, Carlos, Marina, Antonio y Rosa.
En la pantalla del salón de actos de la Cámara de Comercio de Zaragoza se proyectaron varias imágenes del horno de raíces árabes que todavía utiliza la panadería Lop. Allí se elaboran sus panes exquisitos de hogaza y las pastas como tortas de alma, mantecados, magdalenas, almendrados, roscones, rosquillas y, por encima de todos los demás productos, sus afamados brazos de gitano.
“Yo empecé a trabajar en el horno a los 16 años”, cuenta Antonio Lop. Por entonces, “todavía las mujeres llevaban el pan de cosecha propia para cocer en el horno. Hasta 1939 se había cobrado la faena en especie. Pero cuando yo empecé se cobraba a treinta céntimos de peseta el kilo de pan cocido. Y las pastas que pasaban por el horno aún se siguieron pagando en especio hasta 1957”, añade el panadero de Castelserás, que ha pasado el testigo de hornero a dos de sus hijos.

En sacas de cien kilos

Allá por los años cincuenta del siglo pasado, Antonio bajaba con el carro y la mula de su padre a Alcañiz donde cargaba, en el Molino de Panadés, cuatro sacas de harina de cien kilos cada una. Le duraban como unas dos semanas. Todavía recuerda Antonio el funcionamiento de dos molinos harineros en Castelserás, que molían el trigo de los cosecheros pero no comerciaban con la harina. O el del Molino viejo de Alcañiz, junto al río Guadalupe, donde también se surtió de producto en más de una ocasión.
Los Lop de Castelserás son toda una saga familiar de emprendedores. Los seis hijos de Antonio y Rosa son empresarios comerciantes: seguidores de la tradición panadera familiar, vendedores de productos por Internet o asentados ya con nombre propio en el comercio de artículos deportivos. Por sus venas corre la sangre emprendedora de personas con golpe de oficio. El mismo que distinguió a Basilio Paraíso, fundador de empresas como ‘La Veneciana’, a finales del siglo XIX, presidente de la Cámara de Comercio de Zaragoza durante 26 años y principal impulsor de la Exposición Hispano-Francesa de Zaragoza, en 1908, con ocasión del primer centenario de ‘Los Sitios’ que sufrió la ciudad durante la Guerra de la Independencia.
Los Lop de Castelserás estuvieron el lunes 30 de noviembre en Zaragoza por méritos propios. Sin empresarios como ellos, “no hay progreso”, según afirmó el presidente del Congreso de los Diputados, José Bono, quien presidió el acto y entregó la medalla ‘Basilio Paraíso’ a Roque Gistau, comisario de la Exposición Internacional de Zaragoza 2008.
De esta panadería Lop de Castelserás, se puede afirmar con toda propiedad que es una verdadera empresa del Mezquín. Merece la pena visitarla para conocerla ‘por dentro’. Recubierto por una edificación de reciente arquitectura, se conserva, mucho más que en esqueleto residual, un horno, una olla “moruna”, como dice Antonio Lop, donde se sigue horneando el pan con fuego de leña, a la manera en que se cocían los productos amasados hace más de once siglos.
La panadería Lop es un ejemplo de todo lo que el conocimiento del pasado puede dar de sí como “impulso de mejora” ante el futuro. Es lo que escribió hace cien años el historiador Santiago Vidiella i Jassá, de Calaceite, en el Boletín de Historia y Geografía del Bajo Aragón.