domingo, 6 de diciembre de 2009

Buenas lecturas

Portada del número 92 de la revista 'Turia'












Ramón Mur

Hace poco más de un mes viajé a Teruel, como ya conté en estas Entre páginas. En una de las calles más céntricas topé con Raúl Carlos Maicas quien me anunció la inminente aparición de un nuevo número, el 92, de la revista 'Turia' en el que se dedica un homenaje central al poeta Ángel Crespo, residente durante un tiempo en Calaceite y allí enterrado. La edición se presentó el pasado 28 de noviembre en este pueblo del Matarranya y a la presentación fui invitado por Maicas y otros de los organizadores del acto. Comuniqué al fundador y director de 'Turia' mi imposibilidad de asistir y me envió a vuelta de correo un ejemplar acompañado de una tarjeta en la que escribió: "Confío que el amplio y variado sumario, con Ángel Crespo como principal protagonista, te resulte de interés y brinde buenas lecturas".

Así ha sido. He pasado días de buenas lecturas con 'Turia'. Esta publicación, que es miembro de la Asociación de Revistas Culturales de España (ARCE)y premio nacional al fomento de la lectura, me recuerda mis tiempos juveniles en los que merodeaba por el mundo de la literatura a través de 'Indice' o 'Insula'. 'Turia' está en la elite de la cultura y la intelectualidad de letras españolas desde 1983 en que apareció y es una excelente embajadora de Teruel en el selecto y quizá minoritario mundo de los más exigentes literarios y literatos, lo que no está nada mal ni es lo de menos. Si 'Teruel existe' por otros conceptos está muy bien que sea conocido también a través de las letras más cuidadas.

Hace unos días, leí en un periódico unas líneas firmadas por el presidente de la Diputación Provincial de Teruel, Antonio Arrufat, en las que se reafirmaba en la vocación de la institución por seguir avanzando en "en el campo de las artes y de las letras; vocación plasmada en el Museo Provincial, el Instituto de Estudios Turolenses, o iniciativas como las becas de Endesa para las artes plásticas, la colección Luis Buñuel o la revista 'Turia' ".

Es decir, que 'Turia' tiene vida, seguro que perdurable, bajo el manto de la Diputación Provincial, algo que también me parece muy bien. Sólo así se puede contar con firmas de primera fila, porque "gratis et amore" hoy no escribe nadie, como debe ser. Sólo lo hacen algunos que incluso pagarían por ver sus líneas impresas en cualquier clase de publicación.

Por poner algún pero, que siempre hay que ponerlo, creo que 'Turia' debería estar más arraigada sobre la tierra turolense en particular y aragonesa en general. Lo está, pero debería estarlo más. Bien es cierto que las rutas selectas y selectivas por las que circula 'Turia' forzosamente han de trascender los límites provinciales y autonómicos. Es inevitable. Pero, por ejemplo, en este número 92 se entrevista a Fernando García de Cortázar por haber sido distinguido en 2008 con el premio nacional de Historia. Igual galardón recibió en 2007 el catedrático emérito de griego en la Universidad Complutense de Madrid, Luis Gil, un fijo desde hace más de 25 años en los cursos anuales que en Alcañiz organiza el Instituto de Estudios Humanísticos (IEH) y que uno sepa el profesor Gil no ha merecido un hueco en 'Turia'. A ejemplos así me refiero cuando reclamo a 'Turia' algo más de vinculación con la propia tierra. Precisamente, yo fui testigo del encuentro entre Luis Gil y Ángel Crespo, que habían sido comprofesores en Centroamérica, durante un congreso del IEH de Alcañiz.

Por lo demás, la edición ofrece excelentes lecturas, vaya que sí. Como la entrevista con Mario Vargas Llosa, el extenso análisis de la obra de Ana María Navales, el ya citado 'cartapacio' dedicado a Ángel Crespo y una deliciosa 'Torre de Babel' con 41 críticas literarias de obras publicadas en 2009. A Ana María Navales no le gustaba mi forma de escribir y no avaló en el IET la publicación de mi primera novela 'Sadurija', pero ya se sabe que en literatura, como en la vida misma, "de gustos no hay nada escrito..." Un recuerdo sentido y afectuoso desde aquí para la escritora aragonesa fallecida hace sólo unos meses.

Mención especial merece el trabajo de Manuel Arranz ('¿Quién controla los medios? Una lectura de Boris Groys'), incluido en el apartado 'Pensamiento' de 'Turia' y al que me gustaría dedicarle un comentario expreso en otro momento.

Aparece un nuevo número de la revista 'SOL DE VILA'

Primer premio en el concurso local de fotografáis 2008, PACO FUSTER.
Foto comunitaria de Belmonte/Bellmunt, agosto 2009. MIGUEL FRANCINO.











Ramón Mur
La 'Asociación Cultural y Deportiva Amigos del Mezquín' de Belmonte/Bellmunt ha sacado a la calle el número 7 de la revista 'SOL DE VILA', correspondiente al año 2009 y dedicado, en especial, a los acontecimientos ocurridos en esta población durante el pasado verano.

Así se da cuenta de la presentación del libro de Albarto Bayod Camarero, 'La fotografía y su reflejo social. Belmonte 1860-1940'; de la segunda jornada de lectura pública en el patio de la casa Membrado; de la muerte de María Luz Esteban y del relevo al frente de la paroquia, etcétera. La entrevista central de la edición es con Tremedal Martín Vidal, de 90 años y aparecen las secciones habituales de Opinión, La Font de la Barra, Firmas, Deportes, Agenda, etcétera. La edición culmina con el poema 'Bellmunt' de José Miguel Gracia Zapater, leído por su autor en la Plaza del Solà, la noche en que actuó 'Arril Codoñerano' en Belmonte y recibió el premio 'Mirador del Bajo Aragón', en agosto del año 2002.

En portada aparece la foto comunitaria, captada por la cámara de Miguel Francino, y en contraportada la premiada en el concurso local de fotos de 2008, obra de Paco Fuster.

sábado, 5 de diciembre de 2009

El honor más grande de Jordi Solé Tura

Jordi Solé Tura.
Gregorio Peces Barba.








Ramón Mur

Para Jordí Solé Tura, "el honor más grande de su vida" fue haber formado parte del grupo de siete redactores que tuvo la Constitución Española de 1978, aprobada en referéndum hace hoy, 6 diciembre, justamente 31 años. Tan grande orgullo y honor del que también fuera diputado del PSUC y ministro de Cultura en uno de los gobiernos de Felipe González, fue recordado el viernes en el hemiciclo del Congreso de los Diputados.

Quienes asistimos con asiduidad a los cursos anuales del Instituto de Estudios Humanísticos (IEH) de Alcañiz tuvimos también el gran honor de rememorar, en el seminario de 2008, la vida de Jordi Solé Tura en el decumental rodado por su hijo, Albert, y titulado "Bucarest, la memoria perdida". El filme, que ganó un Goya, hace referencia a la etapa joven de Solé Tura exiliado en Rumanía y a sus recuerdos olvidados a la fuerza por su enfermedad de alzhéimer.

En estos días que vivimos, políticos como Solé Tura nos ayudan a no perder la fe y la esperanza en el ejercicio de la política. Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón, otro de los "padres" de la Carta Magna en representación de la Unión de Centro de Democrático (UCD) recordaba ayer en su despedida a Solé Tura en EL PAIS cómo son posibles el diálogo, la negociación, la buena educación, la cordialidad y hasta la familiaridad entre políticos de ideologías contrapuestas. Al menos, fueron posibles hace 31 años y por eso se consiguió alcanzar un acuerdo entre los partidos políticos para ofrecer al pueblo español un texto constitucional que pudiera ser refrendado en las Cortes y en la calle.

No caigamos en comparaciones desalentadoras entre el quehacer político de los primeros años de nuestra democracia y el actual. Pero es justo recordar con toda admiración a políticos como Jordi Solé Tura, del que cualquier español se puede sentir orgulloso por haber sido contemporáneo suyo.

El viernes, a media mañana, me llegó, por aviso telefónico y personal, la noticia de la muerte de Jordi Solé Tura. Inmediatamente acudí a a la edición digital de un conocido periódico diario y allí estaba la información necrológica con una fotografía de ¡GREGORIO PECES BARBA!, compañero de Solé Tura en la ponencia redactora de la Constitución. También de inmediato llamé a la redacción del rotativo autor del error y a los pocos minutos la imagen de Jordí Solé Tura había sustituído a la del ex presidente socialista del Congreso. Sólo al primero le había llegado la hora del adiós definitivo. El error informativo se subsanó al instante, esta vez. Menos mal.

De Solé Tura recuerdo un artículo en EL PAÍS en el que aseguraba que uno de los males de la historia contemporánea de España es que en nuestro país apenas habían existido auténticos liberales de pensamiento y convencimiento. No le faltaba nada de razón. En el siglo XIX hubo hasta tres guerras civiles en las que se enfrentaron carlistas y liberales, pero de éstos había pocos entre los partidarios de la dinastía considerada como legítima. Y entre los otros, los tradicionalistas, no había liberal alguno, desde luego. Pero lo curioso es que también escaseaban personas de talante aperturista en el mismo bando llamado nada menos que liberal.

De todas formas, y por fortuna, a pesar de sus escasos ejemplos de personalidades con espíritu liberal, España tuvo la suerte de contar con personas cultas, tolerantes, libres y liberales de verdad, como Jordi Solé Tura. Hasta siempre.

Lenguas: ¿cultura o política?

Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Zaragoza.












El Periódico de Aragón Opinión Sábado
5 Diciembre 2009
Lenguas: ¿cultura o política?
El debate es científicamente improcedente pues solo cabe constatar que en Aragón existen tres lenguas.

05/12/2009 JUAN MANUEL Aragüés


Hay dos modos de entender las lenguas. Uno de ellos las cobija como expresión de una cultura, como bien inmaterial que permite a un colectivo entenderse, expresarse y mostrar ante otros sus peculiaridades para, sintiéndose orgulloso de ellas, compartirlas; no en vano, toda lengua encierra una cierta concepción del mundo y en cierto modo, como decía Wittgenstein, los límites del conocimiento van paralelos a los límites del lenguaje. Desde esta perspectiva, el conocimiento de lenguas se entiende como un modo de acercamiento a otras culturas, de enriquecimiento personal. El otro la emplea como ariete político, como signo excluyente de identidad, como límite que dibuja la frontera que separa a buenos y malos; puro maniqueísmo.

Aragón vive estos días un debate sobre sus lenguas. Vaya por delante que pocas comunidades, incluso países, pueden presumir de poseer tres lenguas distintas, tres culturas que habitan un mismo territorio. Esto dicho, claro está, desde esa concepción que entiende la lengua y la diversidad como un bien, pues es evidente que a algunos esa diversidad les produce desasosiego. El debate es, a todas luces, hablando científicamente, improcedente, pues sólo cabe constatar que en Aragón existen tres lenguas y que sus hablantes tienen todo el derecho de ejercitarlas. Y que de esas tres lenguas, una es el catalán. Mal que les pese a aquellos que siempre han tenido esa pobre concepción de que se es más aragonés cuanto más se ataca a Cataluña.

No cabe duda de que la relación con Cataluña es más conflictiva que con otros vecinos. Ahí está el recurrente tema del trasvase --en el que cabe recordar que la polémica no es con "los catalanes", sino con los trasvasistas, especie que también abunda en Aragón, aunque de manera vergonzante--, el de los bienes culturales, en el que Cataluña ha adoptado una posición farisaica, al defender modelos diferentes con respecto a "sus" bienes fuera de Cataluña (léase archivo de la Guerra Civil) y los de otros (léase Aragón) en Cataluña, o las polémicas en torno a la historia común, entre otros. Todo eso es cierto. Y ahí sólo cabe adoptar constatar la mala fe, en ocasiones, de las instituciones catalanas, dominadas por un discurso nacionalista.


PERO UNA COSA ES el conflicto político y otra la negación de la realidad. Y esa realidad nos dice que en Aragón existe una comunidad de hablantes del catalán. Sí, del catalán, no hay otra manera de llamarle. Con variantes dialectales, desde luego, diferente del de Barcelona, sin duda, del mismo modo que el nicaragüense, la boliviana, el peruano, el argentino, hablan el castellano con sus variantes propias. ¿O alguien va a defender la aberración de que en Nicaragua se habla nicaragüense? En este país son muchos los que defienden una tesis semejante con respecto al catalán, y así hablan del valenciano, del mallorquín y otras entelequias. Ese planteamiento no es un planteamiento lingüístico, sino político, y lo que pretende es marcar distancia con Cataluña. Es cierto que el "imperialismo" de algunos sectores catalanes que, a la inversa, reclaman como Cataluña todos los lugares donde se habla catalán (¡anda que si España hiciera lo mismo, la que montábamos!), mueve a otros a posiciones defensivas. Pero, en el fondo, lo que se destila en ambos casos es esa segunda comprensión de la lengua, en la que ésta es utilizada como instrumento político en exclusiva. Así, el nacionalismo catalán la utiliza como medio de diferenciación de España y de expansión territorial, y el nacionalismo español como manera de mantener ese trasnochado discurso de los enemigos de España. Lo cierto es que ver por las calles a éstos últimos recoger firmas contra la "imposición del catalán" habla muy a las claras de su voluntad de, torciendo la realidad, generar un conflicto absolutamente innecesario. Los nacionalismos se especializan en generar odios entre los pueblos y en eso el franquismo, como nacionalismo español, hizo una labor que todavía perdura. Y los nacionalismos periféricos han aprendido la lección.

Incultos y fanáticos los hay en todas partes. Desde padres y madres en Cataluña que impiden que sus hijos conozcan el castellano, con lo que les privan de uno de los mayores vehículos de comunicación y cultura de nuestro mundo, hasta los que en Aragón abogarían por impedir que los hablantes de otras lenguas diferentes a la mayoritaria se expresen con naturalidad, pasando por los que en Teruel, como vi hace unos años, llevan camisetas en las que pone "isto no ye España", en un idioma nunca ha hablado en esa zona. Ojalá llegue un tiempo en que entendamos las lenguas de la primera manera, es decir, como un tesoro cultural que nos permite expresar lo nuestro para transmitirlo, y no como altar sagrado fuera del cual sólo existen enemigos. Si algún sentido que no sea rancio tiene la palabra patria, ése es el que le otorga el idioma y que nos hace constituir una comunidad con todos aquellos que lo comparten con nosotros. Algunos nos sentimos orgullosos de tener una patria que se llama castellano, o español, en la que nos reconocemos en la compañía de Rubén Darío, Mistral, Unamuno, Calderón, García Márquez, Neruda, Borges, Alberti, Lorca, Espronceda, entre muchísimos más. Pero queremos contaminarnos de otras patrias, sobre todo si comparten con nosotros un mismo territorio y contribuyen a su identidad y riqueza cultural.

Profesor de Filosofía. Universidad de Zaragoza

viernes, 4 de diciembre de 2009

Felicidades a 'Teruel existe' desde la "isla" del Bajo Aragón

Uno de los carteles conmemorativos del décimo aniversario de 'Teruel existe'.












Ramón Mur

La plataforma 'Teruel existe' inicia este mes de diciembre los actos de conmemoración del décimo aniversario de su existencia. Ignoro si a lo largo del año que viene habrá actos reinvindicativo-conmemorativos no sólo en la capital sino también en otras poblaciones provinciales. Por el momento, en el programa previsto para este mes de diciembre, todos los escenarios son capitalinos.

La realidad, no hay que darle más vuesltas, es que lo que existe, de verdad, es Teruel capital. El Bajo Aragón "turolense", como ha escrito Francisco González, primer coordinador de la propia plataforma, "sigue siendo una isla sin un solo kilómetro de autovía, y el ferrocarril no ha cruzado la frontera del siglo XXI". Sobran comentarios. El señor González escribió también unas líneas más arriba de su artículo publicado ayer en Heraldo, que, en cambio, "hoy viajar desde Teruel (capital) a las ciudades de Valencia o Zaragoza por carretera ya no es una aventura peligrosa". Aventura peligrosa, o cuando menos plagada de atascos, es viajar por carretera desde Alcañiz a Zaragoza, por ejemplo. Eso sí que es arriesgado y fastidioso en alto grado. ¿Y por qué? Porque el Bajo Aragón (el turolense, claro) pertenece, por imperativo legal, desde hace 176 años, a una provincia de la que nunca quiso formar parte. Además, porque en la capital de esa provincia desean mantener al Bajo Aragón dentro de su territorio precisamente para que éste no crezca.

No, que nadie, ni en la plataforma reinvindicativa turolense por antonomasia ni en la capital, piense que vamos a reclamar la revisión de la actual demarcación provincial. Cualquiera sabe que sería una estupidez. Pero, al menos, nos dejarán decir que la plataforma "Teruel existe" no ha servido para nada en el Bajo Aragón a lo largo de sus diez años de existencia y que para los bajoaragoneses actuales, igual que para nuestros tatarabuelos, Teruel es "una ciudad lejana y desconocida". Hoy la distancia geográfica se ha acortado sensiblemente, pero el desconocimiento sigue siendo el mismo. De todas, formas felicidades para Teruel existe desde la "isla", por su décimo cumpleaños.

El catalán y la custodia compartida de los hijos

De izquierda a derecha, José Ángel Biel, María Herrero y Javier Allué.









Ramón Mur

La abstención del PSOE en la toma en consideración de la proposición de ley llevada a las Cortes por el PAR para que la custodia de los hijos, tras una ruptura matrimonial, sea antes que nada compartida y no adjudicada a la madre en primera instacia, suena a rabieta poco o nada justificada. Miserias de la política. Un desencuentro más entre los socios del Gobierno de Aragón, PSOE y PAR.

Los socialistas tuvieron que tragarse la abstención de los aragonesistas en la toma en consideración de la proposición de ley de lenguas. Y ahora las huestes parlamentarias de Marcelino Iglesias han optado por responder con la misma moneda en una proposición estrella para el PAR, como es la de la custodia compartida. Total, corte de mangas y un "donde las dan las toman" de los parlamentarios del PSOE a los del PAR. Los socialistas lograron introducir a trámite su proposición lingüística con los votos de apoyo de CHA e IU unidos a los suyos propios, mientras el PAR se abstenía y el PP, cómo no, votaba en contra. Ayer, el PAR logró que su proposición estrella entrara también a trámite en la Cámara pero con los apoyos de PP y CHA, mientras el PSOE se abstenía y el único diputado de IU votaba en contra.

Al margen de estas rabietillas infantiles de parlamento autonómico, lo que ocurre es que nadie entre los altos cargos del PAR quiere aceptar lo evidente: que si, por humanidad y sensibilidad social, es importante aceptar el trámite parlamentario de una propuesta para que la custodia de los hijos de cónyuges separados o divorciados sea compartida, igual de importante es para miles de aragoneses que se cumpla nuestro propio Estatuto de Autonomía y se regule por ley la pluralidad lingüística de nuestra comunidad autónoma.

El enfado del PSOE, por injustificada que pueda parecer su vengancilla o rabieta, se debe, además, al empecinamiento del PAR en no aceptar que una de las tres lenguas que se habla en Aragón es el catalán que también se habla en Baleares y Valencia, aunque en estos dos territorios lo llamen mallorquín y valenciano, respectivamente. Y para esos miles de aragoneses antes mencionados, decir que en esta tierra se habla catalán es tan de sentido común como admitir que, tras la ruptura de un matrimonio, debería primar la custodia compartida de los hijos. Y que conste que estos millares de aragoneses son muchos millares. No hay más que ver cómo va la encuesta de Heraldo de Aragón en la que se pregunta a los lectores: "¿La ley de lenguas debe denominar catalán al habla del Aragón oriental?" El sentido común, por fortuna, va ganando por goleada.

Heraldo de Aragón publicaba ayer una fotografía que, por sí misma, lo dice todo. El presidente del PAR y vicepresidente del Gobierno de Aragón, José Ángel Biel, sentado en su escaño, estrecha la mano del portavoz socialista, Luis Miguel Franco, ante la mirada de María Herrero y Javier Allué, ambos del PAR. La ponente aragonesista en la ley de lenguas y el portavoz de su grupo, que tantas negociaciones han protagonizado con Franco en esta vida parlamentaria aragonesa, parecen decirle con la mirada: "¡Ojo, si sois rencorosos los socialistas!". La imagen que he podido recoger para este espacio sólo muestra a Biel con Herrero y Allué. El PAR sacó adelante el primer envite sobre su proposición estrella porque, además del PP, recibió el apoyo de su competidor aragonesista por la izquierda y enemigo irreconcialiable, como es Chunta Aragonesista (CHA). Vivir para ver.

Carta als ponents de la Llei de Llengües

Carta als ponents de la Llei de Llengües
Posted on 4 Desembre, 2009 by graciaz

Avui he enviat als diaris d’Aragó la petita carta que podeu llegir, tot esperant que alguns d’ells la publiquin. També l’he enviada als grups parlamentaris de les Corts d’Aragó:

“Señores ponentes de la Ley de Lenguas:

El timorato proyecto presentado por el PSOE esta sufriendo unos cambios a su paso por la ponencia que lo empobrecen y diluyen, con la excepción del papel de las lenguas propias en los medios de comunicación. No puede caber mayor ridiculez, que los Ayuntamientos puedan proponer su modalidad lingüística. ¿Qué tipo de conocimientos tienen de lingüística o filología? ¿Por qué no practican su autoridad con el castellano, con las variedades de gripe, o con la peste porcina?

Siendo innecesario la creación de una academia de catalán porque ya existe una, no la pagan los aragoneses y no se pueden superar sus conocimientos de las variedades dialectales del catalán, me siento avergonzado como aragonés (¿o tal vez no lo sea?) a la vista de la exigencia de “ostentar la condición política de aragonés” para ser académico.

Estoy en completo desacuerdo en que se diga mil y una vez “modalidades lingüísticas”; al menos, señores ponentes, cambien la frase de “lenguas y modalidades lingüísticas propias de Aragón” por “lenguas propias de Aragón y sus modalidades”, es más clara y no tendenciosa.

Si la inconstitucionalidad de la ley está clara al no reconocer la coficialidad del catalán y el aragonés, como manda el artículo 3º, apart. 2, de la Constitución, alguien con sentido común me puede explicar cómo se podrían declarar cooficiales todas las “mil modalidades lingüísticas” de Aragón. Realmente un desatino.

José Miguel Gràcia (La Codonyera)”